La vuelta a la residencia fue por decirlo de alguna manera, rara. Al salir de Borzelino Pizza y no coger el autobús, Bartek y yo fuimos a dar un paseo. Seguimos hablando sin parar. Cada vez me interesaba más y más conocerle. ¿Qué era ese algo especial que tenía su mirar? ¿o era su sonrisa profident? Normal que tuviera tal sonrisa perfecta. Bartek estaba en tercer año de carrera de Odontología y Medicina en la universidad Pavla Josefa Safarik de Kosice, en la misma que yo cursaba 5º de Filología Inglesa, pero nuestras facultades estaban separadas por 17 km, ya que sus clases eran en el hospital de la ciudad.
Bartek era un chico muy tradicional, venía de familia católica, muy educada, con grandes valores. Se pasaba el día entero estudiando, por lo que no tenía mucho tiempo para estar con él porque se tomaba muy en serio sus estudios. El tiempo que pasábamos hablando volaba, empezábamos a hablar y de repente habían pasado 3 o 4 horas. ¿Cómo podía ser?
Bartek era un chico muy tradicional, venía de familia católica, muy educada, con grandes valores. Se pasaba el día entero estudiando, por lo que no tenía mucho tiempo para estar con él porque se tomaba muy en serio sus estudios. El tiempo que pasábamos hablando volaba, empezábamos a hablar y de repente habían pasado 3 o 4 horas. ¿Cómo podía ser?
Aquella tarde de Septiembre me sentía muy a gusto con
él. Llegó el momento de coger el bus de vuelta porque él tenía que estudiar.
Llegamos a la residencia, y subimos los 3 pisos hasta llegar a nuestros cuartos.
Llegó el momento de decir adiós. Nos separaban un par de habitaciones. Al subir
las escaleras su habitación estaba a la izquierda, enfrente de la cocina, y mi
habitación a la derecha, al final del pasillo, justo al lado de la terraza para
tender la ropa, aquel sitio que parecía que entrabas al Polo Norte, donde
sacabas tu ropa completamente dura con estalactitas colgando de las mangas.
-¿Qué planes tienes ahora?- Pregunté entre suspiros
por subir los 3 pisos.
-Me iré al cuarto que tengo que estudiar
-Ok, que te sea leve- Contesté un poco triste que se
acabara nuestra noche. Sin recibir dos besos, ni ningún tipo de acercamiento,
se dio la vuelta y se fue. Me fui
cabizbaja caminando hacia mi cuarto pensando en cuándo volvería a verle. Llegué
a mi cuarto, dejé el bolso, el abrigo y me senté en la cama. – Necesito volver
a verle, pensé- Así que me levanté, y fui hacia el pasillo por si acaso le
veía. Al momento que salí de mi cuarto hacia el pasillo, él salía de su cuarto
hacia el pasillo. Los dos nos quedamos mirándonos, sorprendidos, nos pusimos
rojos (o al menos noté el calor en mis mejillas) y nos preguntamos a la vez
¿Dónde vas? Por lo que la risa y sonrisa tímida apareció en ambos rostros.
–Voy
a cenar a la cocina-contestó Bartek. -Pero… ¡si acabamos de cenar! Dije yo
asombrada – Ah si, es verdad. Pues nada , me voy al cuarto. – contestó
Bartek. Mi cara fue todavía más de
sorpresa. Entonces, ¿por qué había salido del cuarto hacia el pasillo? ¿Se había
olvidado que habíamos cenado y se volvía a meter a su habitación? No entendía
absolutamente nada.
Por fin era viernes. ESN, la organización para los
ERASMUS había preparado una fiesta para los nuevos estudiantes. Iríamos a un
pub llamado Ibiza. Ya podría llamarse Mallorca para sentirme como en casa. No
me suelen gustar las fiestas, pero tocaba ir, además conocería gente nueva. Me
llamó mi “buddy “ Andrea Hanakova, era la que estaba “ a mi cargo” para
ayudarme en temas universitarios, aunque también me ayudó para sacarme la
tarjeta de débito y para la tarjeta del bus. Menos mal que la tuve a ella
porque para entender eslovaco, tela. Si nos quejamos de que los españoles no
hablan inglés para ayudar a los extranjeros, ahí menos.
Como todavía no empezaban las clases, nos juntábamos
en las habitaciones para tomar el café, té, o probar comidas típicas de otros países. Me empecé a juntar con algunos turcos como Fulya, mi compañera de habitación.
Una chica dulce, cariñosa, amigable pero muy tímida a la vez. Estaba
influenciada por su cultura, demostrando un respeto por el prójimo y un
servicio total al hombre. Siempre teniendo que seguir pensamientos de sus
familias, o tener pareja que los padres habían elegido para ella. El estar
fuera de casa le ayudó mucho a ver desde un punto de vista externo, y saber que
ninguna mujer necesita de un hombre, ni ninguna mujer es una chacha, y por
supuesto, un hombre no es mejor que una mujer.
Otro de los turcos eran Musab y Mizbah, dos chicos muy
graciosos y abiertos. Siempre he creído que el amor no entiende de culturas ni
razas, por eso no juzgaba por cultura, si no por persona. Mizbah tenía algo
diferente que no había conocido en otros chicos anteriormente, una mirada muy
penetrante, gracioso pero con un toque tímido que hacía que me gustara. Durante unos días estuvimos mucho tiempo juntos, jugando a las
cartas, hablando,etc. Aunque he de decir que nos costaba comunicarnos ya que su
nivel de inglés no era muy bueno. El mío tampoco era como el de una nativa, pero
podía defenderme, ya que estaba en 5º año de Filología inglesa.)
¿Qué me estaba pasando? ¿Estaba teniendo la
oportunidad de conocer a dos chicos increíbles a la vez? Nunca había estado en esa situación, pero no podía elegir, ya que apenas les conocía,aunque me gustaban muchas cosas de ambos. Quizás la
combinación de los dos sería perfecta, pero no quería que me gustara alguien
por lo que yo quería que fuera si no por lo que realmente eran cada uno de
ellos.
Llegó la noche de la fiesta Ibiza. Estábamos los erasmus preparados para ir. No sabía que los que no eran erasmus no estaban invitados a
ir, por lo que Bartek, el polaco no iría, ya que él era estudiante
internacional, pero no formaba parte de los erasmus. A pesar de que él no fuera
a la fiesta, Mizbah estaría, por lo que al menos podría conocerle a él. Nos
recogió el autocar en la puerta de Popradska 76, nos subimos y nos invitaron a
chupitos, gratis. ¡Empezaba bien la noche! Una vez entrados en el local la
gente empezaba a pedir bebidas, a beber como si no hubiera un mañana. ¿Iba a
ser esa la realidad de los estudiantes? También ayudaba el hecho que los chupitos costaran 0.50 € y
una copa 3 euros. Decidí pedirme un ordinario vodka con limón, sin embargo ,ahí
no sabían que era, ya que me pusieron todo el vaso de vodka y un trozo de limón
en el borde de la copa. ¿Alguien puede beber eso sin más? Mi cuerpo no estaba
acostumbrado, por lo que no tardé en encontrarme mal tras un par de copas.
La noche seguía, la gente bailando, divirtiéndose.
Mientras estaba bailando al son de la canción con el atractivo turco, Mizbah , apareció Bartek en la fiesta. Me alegré, pero a la vez me sentí mal estar
bailando con otro. ¿Por qué me sentía mal si no tenía absolutamente
nada con ninguno? Mi idea de erasmus no era ni tener novio, ni conocer a
alguien especial, más que sacarme las asignaturas que tenía de 5º, además de
las imposibles pendientes de otros cursos.
Bartek se acercó a las españolas, y le vi tonteando
con Sandra, una alicantina muy guapa, pero que tenía novio en España. Me
sorprendió por Bartek, ya que él defendía la fidelidad a muerte, no sólo por su
parte, si no por los demás, y por mucho que le gustara alguien, no intentaría
nada si la otra persona tiene pareja. Empezaron a bailar cada vez más juntos, y
de repente desaparecieron ambos. Lo admito, me dolió, pero no podía reclamarle
nada ya que no era nada mío.
Yo me empezaba a encontrar mal, tanto por la situación, como por todo el
alcohol que había injerido. Mizbah seguía dándome vueltas en la pista, por lo
que aún me mareaba más. Paré y me fui hacia el baño, al salir estaba Mizbah
esperándome en la puerta. ¿Para qué había venido? Él también iba bastante mal,
más bien todos los estudiantes lo estábamos. Se me acercó, y de repente, sin
darme a penas cuenta nos estábamos liando. ¿Qué estaba pasando? Sí, el chico me
gustaba, pero no quería estar besando a ese chico sin más, además de estar borracha
y seguramente no acordarme nada al día siguiente.
Decidí apartarme e irme. Me giré y Bartek estaba a pocos metros bailando con otra chica. Me acababa de liar con el turco y estaba celosa que él estuviera bailando con una chica. Loida , ¿qué te pasa? No me encuentro muy bien, es mejor volver a la residencia. ¿Sola? ¿con Mizbah o con Bartek?
Decidí apartarme e irme. Me giré y Bartek estaba a pocos metros bailando con otra chica. Me acababa de liar con el turco y estaba celosa que él estuviera bailando con una chica. Loida , ¿qué te pasa? No me encuentro muy bien, es mejor volver a la residencia. ¿Sola? ¿con Mizbah o con Bartek?


